sábado, 14 de noviembre de 2009

Situacion del Turismo en el espacio rural en España

Buenas tardes a todos y todas,

La verdad es que he esperado un cierto tiempo para ver cuáles eran las conclusiones de los asistentes al grupo de trabajo del pasado 3 de noviembre en Benidorm, sobre el proyecto OpenApps.

Vi, y veo, muchas inquietudes pero, sobre todo, mucho interés particular.

Para aquellos que dedicamos parte de nuestro tiempo a la docencia y a la investigación en materia de turismo en el espacio rural (TER), o mal llamado turismo rural, la visión que se tiene sobre esta actividad es, en la mayoría de los casos, distorsionada.

¿Cuántas veces se ha planteado el porqué de la situación del TER en España? Estacionalidad, baja rentabilidad, baja profesionalización, dificultad en la comercialización, atomización, heterogeneidad de categorías, vinculado solo al alojamiento, desvirtuación de la imagen del mundo rural, inversión exógena,... entre muchos otros aspectos a citar.

Me gustaría usar este espacio para la reflexión.

El TER nació como complemento a las rentas de las familiar rurales (y por tanto nunca como actividad principal). Posteriormente se posicionó como motor de la economía local en los programas de desarrollo rural, por su capacidad de incidir positivamente en el resto de actividades económicas, sociales, culturales y medioambientales (agricultura, ganadería, artesanía, gastronomía, visitas culturales, educación, tradiciones, conservación de espacios naturales…) pero siempre vinculado al complemento de la renta.

La razón es obvia: las características socioeconómicas del espacio rural no son iguales que las existentes en otros espacios más urbanizados (ya sean de litoral o de interior).

Por ello, invertir en un espacio rural, con el propósito de desarrollar una actividad principal, y dirigida al ocio y la recreación, es en muchos caso un proyecto impulsado desde lo emocional más que desde lo racional (o lo empresarial si se prefiere).

¿Cuántos empresarios, con experiencia demostrada en la hotelería, han invertido en el espacio rural?¿cuántas personas, movidas por intereses emocionales (vuelta al pueblo, a lo natural, al mundo tranquilo, a la paz y al contacto humano) han invertido en el espacio rural sin ser empresarios?

Y ahora, muchos de los que han visto todos sus ahorros invertidos en una ilusión, ven como aquello que los impulsó a dejarlo todo e irse, les está llevando a un camino sin salida.

El Turismo en general, y el rural en particular, como ninguna otra actividad económica en el mundo, requiere de un conjunto de actores en continua comunicación: Administración – empresariado – población local.

La Administración como agente legislador, promocionador y vertebrador del Turismo. El empresariado como elemento dinamizador de la economía. Y la población local como agente receptor de visitantes, mostrador de sus tradiciones y costumbres y beneficiario último de la actividad.

Porque si todo sale bien, los beneficios no son siempre para el local. Pero si las cosas salen mal, sí.

jueves, 22 de octubre de 2009

Espacio rural y alojamiento rural: ¿van a la par?

Parece increible, pero nada más lejos de la realidad.

Imagino que de modo reflejo, cuando se le pregunta a alguien si cree que cualquier alojamiento rural se encuentra en un espacio rural, la respuesta será obvia: evidentemente sí.

El alojamiento es rural porque se encuentra en un espacio rural, pues de otra forma, sería igualmente alojamiento, pero no rural.

Lo siento. Pero la realidad es bien distinta. Seleccionar un alojamiento rural no implica inexorablemente que el espacio donde está ubicado sea rural, al menos por lo que respecta en España.

Un vistazo a las leyes de turismo, os mostrarán la verdadera realidad.

sábado, 25 de julio de 2009

Turismo de Interior y Turismo rural: ¿sinónimos?

Cuando se accede a documentos oficiales y académicos relacionados con la materia turística encontramos textos en los que, sin ningún tipo de pudor, utilizan interior y rural como elementos intercambiables. Quizás sea el reflejo de aquellos que disfrutando de esta tipología de turismo (la rural) se alejan de los espacios litorales en busca de relax, de sosiego, de espacios naturales no degradados o sencillamente de escapar del mundanal ruido. Aunque cada vez más, los que se adentran en la tierra, necesitan de nuevas experiencias, más asociadas a la actividad y el deporte, más asociadas a los espacios naturales.

Quizás en la Comunitat, el hecho de disponer de tierra y mar, nos haga pensar que es en las zonas litorales donde se encuentra el mayor desarrollo socioeconómico, y por ende los espacios urbanos, y que es en el interior donde se encuentran las áreas menos favorecidas.

No es del todo falso.

Hablar de interior es hablar de territorialidad. Dicho de otro modo, interior y litoral son elementos antagónicos, y ambos se relacionan con el espacio. Si tuviésemos que realizar el mismo ejercicio para rural, su opuesto sería urbano, y ambos se relacionan con lo socioeconómico. Se entiende entonces que lo rural puede darse del mismo modo en un espacio de interior o en un espacio litoral.

De hecho, existen espacios de interior, cuya actividad se relaciona más con lo urbano que con lo rural. Ejemplos serían los municipios de Alcoi o de Xàtiva. Por otro lado, y en referencia a la pregunta inicial, existen espacios litorales con un claro tinte de ruralidad, como serían los municipios de Benifairó de la Valldigna o La Llosa.

Utilicemos el término turismo de interior para referirnos al conjunto de actividades que se desarrollan en un territorio alejado de la influencia del litoral (valga como ejemplo el definido en el artículo 1 del Decreto 76/2005 de alojamientos rurales de Murcia) ya sea en un medio rural o en un medio urbano.

Del mismo modo, utilizar el término turismo rural implica unívocamente el desarrollar una actividad de ocio en un medio con edificaciones tradicionales, alejado de entornos urbanos, industriales o masificados, relacionado con actividades primarias, vinculado a la participación directa de la población local, que es a la vez la beneficiaria de esa actividad.

Aclarado la conceptualización entre interior y rural solo nos queda una pregunta: basándonos en el Decreto 188/2005 de alojamiento rural en el interior de la Comunitat Valenciana ¿es todo el alojamiento de interior, en verdad, rural?